22 jun 2011

Dejalo Ir

¿Alguna vez te has aferrado a algo?, ¿tanto ha sido que cuando debe irse no lo puedes dejar libre?
Es tan intenso el querer tenerlo a tu lado y que nadie lo toque o le cause daño alguno, que olvidas que es lo que es correcto, lo que de verdad necesita.
Lo hemos sentido nosotros, ya sea por un objeto, una situación y es mucho más común que esto ocurra por una persona. Ese ser que significa todo para ti. Nuestros padres alguna vez en su vida han experimentado esto, y muchas veces nos dicen que les costó pero al final tuvieron que aprender. La verdad es que no todos aprenden. Muchos se quedan con eso toda su vida y sufren el no poder abandonarlo.
En esta ocasión les hablaré sobre dejar a un mejor amigo.
Amigo, esa persona con la que pasa la mayor de parte de tu vida. Ese pedazo de alegría que siempre te hace sonreír  Ese consejero que te ayuda a levantarte y avanzar. Es muy difícil encontrar uno de estos. Muchos dicen que se están extinguiendo. Y por ser una especie en peligro de extinción deben ser protegidas... al menos esa es nuestra excusa. Siempre escuchamos: " Cuando encuentres un verdadero amigo no lo dejes ir".
¿Pero si esa persona debe irse? ¿Si eso es lo mejor para él? ¿Qué hacer? ¿Lo vas a dejar ir?
Es una situación muy difícil. Puede que te afecte tanto que no te deje dormir. Puede que en lo único que pienses sea en eso:.... se va... no va a estar conmigo... lo(a) voy a extrañar... ¿porque me deja?...etc.
A veces somos esos amigos protectores, los que cuidamos a nuestra otra parte tanto como un vaso de cristal. Tenemos miedo que resulten dañados. "Cómo si ellos no pudieran cuidarse solos" es lo que un muy buen amigo me dijo una vez. Tiene razón, se puede cuidar solo, pero admitir este hecho nos costará.
Parte de madurar es dejar ir algunas cosas. Así que debemos dejarlos ir.
 "Las personas vienen y van, pero los amigos quedan para siempre" este dicho no quiere decir que se van a quedar a tu lado para siempre, sino que se quedaran en tu corazón. La comunicación no será la misma, pero seguirán siendo amigos. Nada será lo mismo.


Por esa razón disfruta a tus amigos, ahora que los tienes cerca. No desperdicies ningún momento, tan poco digo que lo asfixies con tu presencia. Sino que lo disfrutes. Así, cuando el momento llegue te dolerá menos, y te podrás decir a ti mismo(a): Viví lo que tu ve que vivir con mi mejor amigo.

14 may 2011

Tu Amor

AMOR, palabra poderosa que rompe toda barrera.
Esa palabra me la enseñaste tú.
Desde que te conocí lo demostraste,
ese amor tan grande, tan incomprensible.
Con cada gesto, cada historia que me contabas al crecer.
Cada noche que el miedo me invadía mí ser.
Tú aparecías y con una simple palabra acompañadas de un abrazo,
Me hacías sentir segura otra vez.

Fuiste mi héroe muchas veces,
Mil aventuras vivimos juntos.
Fui creciendo y empezó a cambiar,
Dueña de todo me creí.
El amor desapareció de mi corazón y este como roca se volvió.
No quería amar ni ser amada.
Solo quería alejarme.
A pesar de todo no te fuiste, estuviste a mi lado.
Siempre te rechazaba, pero aún persistías.

Ahora entiendo, algo tarde pero lo tengo.
Nunca me dejaste de amar, aunque te ignoraba.
Aunque te trataba mal, siempre me amaste.
Mi corazón cobró vida otra vez, ahora quiere amar.
Quiere amar y ser amado...

En este  poco tiempo que nos queda, permíteme amarte.
Permíteme redimirme y mostrarte todo lo que tu amor hizo en mi.

15 mar 2011

Desesperada

Muchas cosas en mi mente,
Cientos de decisiones que tomar,
Mil opciones para escoger,
Pero solo una es la correcta…

Confundida estoy,
Me siento fatal,
Miro al cielo en busca de respuesta…
Pero nada…
Todo es tan lejano, tan oscuro…
No puedo ver lo que me espera…
No consigo ver la decisión correcta…

¡¡PERO CUAL ES!!… ¡¡CUAL ES!!…
Estoy desesperada,
Siento que el tiempo se acorta con cada minuto que pasa,
Con cada respiración, con cada pestañeo….
Los minutos pasan, las horas pasan, los días pasan…
Y aún no tengo respuesta…

Dame una respuesta,
Sola no lo puedo hacer….
Soy débil, soy humana…
No quiero cometer un error…
Dime cual es…
Muéstrame cual es…
Cual es…

Solo me queda esperar,
Esperar tu respuesta,
Confundida ya no me siento,
Tranquila estoy,
Solo queda confiar,
Confiar y esperar…

Nuestro Amor Es Así

Para Karmen, espero que te guste...

Nuestro amor es tan grande…
Tan grande...
Tanto como la infinidad del universo…
Tan hermoso…
Tanto como el atardeces que cubre el cielo todas las tardes…
Nuestro amor no se acaba…
Crece cada día más… más y más…
Esté amor durará por siempre…
Será eterno, Yo lo sé….
En las buenas y en las malas, nuestro amor perdurará…

Amo tu sonrisa, amo tu mirar
Amo cuando dices que no hay nadie más...
Amo tus chistes, amo que me hagas reír…
Amo que me ames, tanto como te amo a ti.

No hay más que decir…
Nuestro amor es así…
No termina… no se acaba…
No me quedan palabras para ti.
Solo con un beso puedo decir que te amo solo a ti.

14 mar 2011

Nuestro Secreto

Nadie sabe... no deben saber...
Es un secreto, es un misterio...
Todos hablan, pero nadie sabe,
Dicen cosas, pero no saben la verdad.


Es un secreto, nuestro secreto,
Nadie debe saber...
Si alguien lo descubre, será nuestro fin.
Nuestro amor prohibido, nuestro amor...
Tan bello, tan dulce, tan tierno...
Un romance que crece cada día más...


Nadie se lo espera, pero aún sospechan,
Como me gustaría estar a su lado siempre,
y gritar nuestro amor a los cuatro vientos.
Pero nadie debe saber... NADIE.


Pero sé que llegará el día en el que se descubrirá,
Todos sabrán, sí... sabrán...
Ese día será hermoso,
Podre gritarlo y tenerlo a mi lado cuando quiera.
No tendré que ocultarlo más...
Así todos sabrán que nuestro secreto...
Nuestro gran secreto es.....
                                             ......que nos amamos.

13 mar 2011

Tú presencia

Este día,
En este templo,
Se siente tu amor,
Tu misericordia y perdón.

En este tu templo,
En esta tú casa,
Esta siendo derramada tu presencia.

Los corazones se quiebran,
Las almas se liberan,
Las ataduras se rompen,
Y tus hijos se llenan de ti.

Eres el que cubre la tierra de amor,
Eres el que nos das aliento de vida cada día,
El que nos formo y cuido,
Ese eres tú, tú y solo tú,
Hiciste todo lo que existe,
Siempre te lo agradeceré,
No hay forma, ni palabras para expresar lo que siento.
Solo puedo decir que eres grande,
Que eres amor y perdón.

Tú presencia esta aquí,
La puedo sentir,
Este fuego no se apagará.

12 mar 2011

Odio Amarte


Ha terminado hace ya mucho,
Tu rostro no he visto más,
Ya no siento tu fragancia, ese dulce perfume que me llevaba a soñar,
Esos ojos redondos, que cada día me capturaban más y más...

Hace mucho acabo,
Mucho tiempo ha pasado.
Pero aún me pregunto cómo estás...
Si has cambiado...

Pero te odio, te odio,
Odio que me hayas consumado,
Odio que me hayas dejado,
Odio tus ojos, odio tu dulce olor...                                   
Odio no poder evitar pensar en ti...                                                  Odio amarte tanto...
          Lo odio, lo odio....

Olvidarte quiero, será duro, pero lo haré...
Hasta entonces te odiaré...                                          
      Te odiaré...
             Te odiaré porque te amo...                         

El Concierto

Esto va dedicado a una amiga muy especial.

Hace mucho le pedí un deseo a una estrella fugaz,
Una petición que parecía imposible de cumplir....
Pero ha llegado el momento,
Por fin se cumple mi sueño.
Hoy es el día.


Estas tan lejos, pero te siento tan cerca,
Mi corazón late con cada acorde que tocas,
Mis ojos solo se concentran en tu actuación.
Aunque haya miles de personas aquí,
Aunque esté a 5 metros de ti,
Aunque sé que no me puedes distinguir dentro de todo este tumulto de personas.
Siento que es para mí,
Siento que cada nota que tocas está dirigida a mí.
Es como si no hubieran personas aquí, solo tú y yo.
Un concierto entero, solo para mí.


Las personas gritan, yo grito.
Canto las canciones con el alma, como si fueran mías.
Mi garganta está seca, pero aún así sigo…
Esta dulce combinación de sonidos, toca mi corazón,
Mi ser se conmueve con cada canción.


Hoy es el día,
Al fin mi sueño se cumplió.
Aquí, en medio de tanta gente,
Mi deseo se realizó
Mi estrella fugaz no falló....

9 mar 2011

Emma´s Life


Capitulo 1



Era una noche de luna llena en los alrededores del Pacific Spirit Regional Park, en la ciudad de Vancouver. El viento azotaba fuertemente las ramas de los árboles y la lluvia era tan intensa que no permitía ver más allá de 5 metros. Yo me encontraba en mi habitación, echada en la cama mirando el techo con la música al máximo volumen, lo único que quería era dejar de escuchar los gritos de mis padres. Últimamente discutían mucho, a veces hasta por gusto. Sabía que habría un divorcio pero yo no quería ser parte de eso. En muchas ocasiones traté de que arreglaran las cosas, pero la calma duraba tan solo unos dos días, luego comenzaba otra vez. Sólo era necesaria una pequeña chispa para que encendiera toda una llama. La verdad es que ya no se soportaban. Me cansé de intentar ayudar, así que lo único que hago es refugiarme en mi habitación y llenarla de música fuerte, ésta me ayuda a olvidarme de todo. Me levanté y me dirigí a la ventana, tratando de ver que hay mas allá de mi casa, pero nada, la lluvia no lo permitía.

De repente escuché que mi puerta se abría de golpe y alguien apagaba la música.

- Emma, dile a tu padre que te vas conmigo.

- No, Emma se va conmigo.

No lo podía creer, empezaron a gritarse en mi cuarto, en mi refugio. Esto ya era demasiado. No podía soportar más de eso y me fui, bajé las escaleras y aunque sabía que hacía un frio infernal y estaba lloviendo a borbotones no me importó, sólo quería dejar de oír los gritos.

Salí de la casa y sus gritos continuaban, me moví sin rumbo fijo y me encontré frente al bosque que se encontraba muy cerca de mi casa. Me adentré en la parte densa del bosque, los árboles eran muy altos y frondosos, sus troncos llenos de fango verdoso, el suelo lleno de tierra que junto con la lluvia formaban charcos de lodo. La lluvia no cesaba y el viento corría con más fuerza, pero eso no iba a impedir que me alejara del que antes fue mi hogar, mi hogar feliz.

Con lo oscuro de la noche no podía distinguir nada y de vez en cuando me resbalaba por los charcos.

- ¿Estás perdida? - escuché una voz masculina. Me detuve

- Hey, ¿Te perdiste niña? - provenía de la penumbra, la voz tenía un tono amenazante. Mi cuerpo se paralizó, alguien estaba escondido y por como hablaba no era nada bueno.

Escuché que se acercaba a mí.

- Hey, ven yo te voy a ayudar, ven.

Fue entonces que lo vi, la luz de la luna dejó ver algo de su figura. Era un hombre alto, fornido, solo llevaba un pantalón y el pecho descubierto. Sus ojos brillaban como los de un felino y se movía sigilosamente hacia mí.

- Ven - al no hallar respuesta de mi parte, pues estaba paralizada del miedo. Suspiré.

- Si tú no vienes, yo voy. Y se lanzo hacia mí.

Lo único que hice fue cerrar los ojos y rogar que me desmayase para no ser consciente de lo que ese hombre pensaba hacer conmigo. Espere algún movimiento pero nada.

Entonces escuché un gruñido ensordecedor. Abrí los ojos y ya no era uno, sino ahora habían dos, pero el segundo estaba atacando al primero. Se movían tan rápido que no podía ver cuando uno golpeaba al otro. El segundo levantó al primero en brazos y lo lanzó hacia un árbol, el cual se rompió por el impacto. El primero se levantó rápidamente en posición de ataque, como si el haber chocado con el árbol no lo hubiera lastimado.

- ¡Vete! - exclamó el segundo, que se encontraba a espaldas frente a mí, como si me estuviera cubriendo. Yo no me moví, estaba impactada por la lucha, ¿Cómo podían moverse así?

- ¡Ahora! - gritó y me dio un pequeño empujón. Allí fue cuando desperté de mi trance y eché a correr lo más rápido que pude.

- Ah no, no te vas a ir - escuché decir a alguien a lo lejos, me volteé para ver de dónde provenía.

La voz salió del que trató de lastimarme, se lanzó hacia mí estirando su brazo para alcanzarme, en su rostro se podía ver una sonrisa endemoniada. Cuando ya estaba a centímetros de agarrarme, algo lo detuvo y fue arrastrado a la oscuridad.

Escuché un aullido ensordecedor.

– ¡Maldita sanguijuela! – Alguien gritó.

La lluvia no cesaba, eso me dificultaba seguir avanzando, así que me detuve y recién caí en el hecho que estaba perdida y muy agitada.

- Si que estas perdida, ¿Cierto? - alguien me hablaba y se encontraba a mi lado. Volteé y lo vi. La luz de la luna me permitió ver su rostro, él me miraba. Era hermoso, lo más hermoso que nunca había visto, cejas pobladas, ojos color miel, nariz perfilada, pómulos salientes, una mandíbula fuerte y labios redondeados. Me quedé contemplándolo unos segundos, luego volví en mí y me aleje de él.

- No te preocupes - dijo suavemente - no te voy hacer daño, yo te ayudé.

Luego de decir eso me sonrió amablemente.

- ¿Cómo puedo confiar en ti? - dije un poco temblorosa, retrocediendo mientras lo decía - ¿Cómo se que tú no me harás daño?, eres igual que él - seguí retrocediendo.

- Me ofendes - dijo algo pícaro – no soy como él, ese es una escoria. - se detuvo y empezó a caminar lentamente hacia mí – Yo te ayudaré, necesitas mi ayuda, estas perdida ¿verdad?

- Sí, pero… – me tropecé al retroceder, estaba a punto de caer, pero sentí como dos brazos me sostuvieron y luego me levantaron. Me había cargado y empezó a correr.

- Suéltame - luché para que me soltara, pero era inútil, por mucho esfuerzo que pusiera él era demasiado fuerte. Desistí y dejé que me llevara. Fue extraño, no lo conocía pero me sentía segura con él, no quería que ese momento acabara jamás, me olvidé del mundo y tuve una tremenda paz, un descanso que no sentía desde que era niña, cuando mi padre me acunaba en sus brazos para que pudiera descansar. ¿Por qué rayos me sentía así con un completo desconocido?

- Ya llegamos, esta es tu casa. ¿Cierto?- sí, era mi casa, a la que no quería volver.

- Sí – pero, ¿cómo sabia él? – ¿Cómo sabes?- en ese momento se puso serio y me bajo de sus brazos.

Con las luces de la entrada de mi casa lo vi mejor; era hermoso, llevaba puesto una camisa de un color celeste claro, un pantalón negro y unos zapatos de vestir. ¿Cómo podía correr con esos? Y lo más importante, ¿cómo llegamos tan rápido? Ahora que me doy cuenta no pasaron ni unos 5 minutos y ya habíamos llegado a mi casa.

- Será mejor que entres - sonaba serio – te vas a resfriar.

Miré la ropa que llevaba puesta, estaba empapada, me podía resfriar o en el peor de los casos una pulmonía por haber estado corriendo en medio de la lluvia.

- Gracias - dije mirando todavía mi ropa.

Oye…- levante mi mirada para verlo, pero ya no estaba, había desaparecido. ¿Pero cómo? Si no escuché sus pasos.

Me acerqué a mi casa. Cuando estuve frente a la puerta, exprimí un poco la ropa y entré.

Nada había cambiado, los gritos seguían, pero esta vez estaban en la sala y no en mi cuarto. Tuve que pasar por la sala para subir a mi habitación.

- Usted señorita, ¿dónde ha estado metida? - me gritó mi padre. No lo miré y seguí avanzando.

- Hey, usted señorita, voltéese y míreme.

- Deja a Emma en paz, no le grites.

- ¿Qué? Ella también es mi hija, le puedo gritar si quiero.

- Pero eres…. - y siguieron discutiendo, sin darse cuenta que estaba mojada.

Llegue a mi habitación, cerré la puerta y encendí la música otra vez. Cambie mi ropa mojada por mi pijama. Luego me dirigí a la ventana, para tratar de ver si él seguía allí, en algún lugar escondido dentro del denso bosque…